Aquí creyendo que con unas copas mi corazón

Aquí creyendo que con unas copas mi corazón ya no te recordará. Ahogando las penas con pasiones pasajeras que no dejan nada más que vacío, vacío y tu ausencia. 

Por momentos me la creo, sólo por momentos.

No es lo mismo porque todavía quisiera que fueras tú. 

Todavía pienso en tus labios cuando beso los de él.

Hasta cuando corazón, hasta cuando lo seguirás extrañando.

 

Presente pero Ausente.

Ya no sé que siento, ya casi no te pienso. Ya sólo tengo un leve recuerdo de tus besos, de tu olor.  Alguna vez leí una frase que decía ¨Las personas podrán olvidarte, pero jamás olvidarán como los hiciste sentir¨    Recuerdo como me sentía en aquellos días de primavera europea. Mi alma y corazón se desbordaban de alegría, de amor, de plenitud. No sentía los pies en el suelo ni en este mundo; si no en nuestro mundo.

Todo pasó tan rápido, de un día para otro eras mi persona favorita y la más importante. Aún en tiempos difíciles salimos adelante.  Yo no se si estaba ciega, pero no te veía ni un sólo defecto. El amor ciega. El amor no debería doler, aún así duele.

Ya no puedo decir que te amo, ya no lo siento, ya no es lo mismo. Como un árbol, que luego de pasar un invierno, produce nuevas hojas. Así es mi amor por ti, que ya pasó varios inviernos. No te preocupes que aún salen hojas, más no son las mismas de la primavera pasada.

Mi amor por ti no fue ni será algo pasajero, jamás lo será. Jamás te dejaré de querer, pero querer no es lo mismo que amar…

Mi corazón no olvida, estás presente..

Presente pero ausente, ausente pero presente…

No amo a los ausentes. No.

Tomando Café

Pensar que todo pasa, que muchas cosas se van y muchas otras no regresan jamás…

Conocí ya el inicio de esta ilusión, más no el final. Las experiencias juegan trucos en mi mente y me hacen visualizar el fin.

El corazón no olvida y las heridas marcan.

No es simplemente platicar, es compartir una parte de mi alma y de la tuya No es así de fácil olvidar después de compartir almas, te lo advierto.

El verte provoca una sonrisa, el hablarte una  más grande. Son tus palabras como un aguacero en pleno verano, como un respiro cuando alguien se ahoga.

Con una taza de café pienso y sueño; te pienso y te sueño.

Sucedió de repente…

Sucedió de repente que me observaste y no sólamente me viste..

Así como sucede cuando estás inmerso en una rutina, que pasas todos los días por los mismos lugares pero no te fijas en las lindas flores del jardín.

Así como luego de ver tantas caras parecidas, aparece una que llama la atención; por ser especial, más no bonita.

Así fué como de improvisto quisiste meterme en tu vida pero sin dejar atrás lo que tenías. 

No entendías que para que entrara tenías que dejarlo en el pasado.

Para cargar con algo más, tienes que vaciar alguna parte de tu valija.

Me contaste tus penas, cada día éramos más cercanos; tus abrazos…

No te entendía, aún así tenía que respetar lo que yo sí sabía que quería o al que quería.

Fué así como me alejé, aunque no totalmente,  sino progresivamente; me costó no verte, no pensarte…

Seguiste insistiendo, pero no dejabas en el olvido aquello que quisiste. No había salida.

Por fin, te rendiste; te diste cuenta, tal y cómo te dije, que no podía entrar en tu vida sin que dejarás eso que querías. Ni tú en la mía, sin que dejara lo mío, mis pesadas cargas…

Y así, sucedió de repente, así como empezó, así de sorpresa.. desapareciste, desaparecí y desaparecimos. Cobardes, aferrados al presente; por no dejar algo atrás, no logramos pensar en el futuro..

 

 

….

Porqué será que esto es tan duro, no se supone que el amor es bueno y hace feliz?

Acaso lo que era dulce, se puede convertir de pronto en algo amargo y feo?

Pensé que nunca sería una de esas personas que viven tristes por alguna decepción amorosa y ahora soy de ese grupo un par de días al mes…

A veces me duele el corazón, tengo que ir al cardiólogo desde hace tiempo; pero desde hace medio año me duele más que nunca.

Algún día todo será diferente, todo será como antes, todo será como quiero que sea siempre, como debe de ser, como queríamos que fuera…

Siempre he preferido escribir de forma clara y concisa. Por eso digo que algún día quizás será todo parecido a lo que fué o será lo que quiero que sea… Al final de cuentas, estarás siempre dentro de mi; como un dulce de miel o como uno seco y doloroso.

Lo irreal

Qué irreal es eso de pensar lo mejor de todas las personas. Los seres humanos, incluyéndome, somos seres que fallamos.

Un viejo, al que aprecio mucho, tiene una creencia que todas las personas en algún momento nos fallan. Un día me dijo que el único que nunca fallaba era Dios..

He pasado por decepciones grandes, todo por esperar ciertas cosas de alguien… Aún así, me gusta creer que habrá varias personas en mi vida que no me decepcionen; no de una forma tan fuerte como descubrir algo que cambie totalmente la imagen de alguien… Me gusta creerlo.

Te encontré…

Te vi varias veces, aún así como típico homo sapiens, seguí de largo; sin ver lo que mi corazón decía. Ojos café claro, tu piel blanco con negro. Ese día algo pasó y decidí no seguir siendo como todos, ese día le haría frente a mis sentimientos de ternura y compasión. 

Sin embargo, rogue por varios minutos para que alguno de mis amigos hiciera lo que yo temía hacer. Luego conseguí una galleta para sobornarte y convencerte. ¨Si nadie se lo lleva, yo me lo llevo¨… ¿Alguna vez habías escuchado una frase tan poco prometedora?

Te subimos al baúl, luego de varios intentos fallidos. Camino a casa, tenía miedo de que tal vez no fueras tan bueno como parecías… Tal vez me atacabas y al final ninguno sobrevivía… Tal vez rompías los sillones de cuero o rayabas las ventanas polarizadas. 

Luego del tratamiento necesario para curar todas tus enfermedades de la piel y demás cosas desagradables, traté de acariciarte; pero habías sufrido suficiente como para ser capaz de recibir amor. Te cuidé como recién nacido, con la esperanza de que estuvieras sano en algunas semanas. 

Poco a poco pasaste de ser una fiera, a un ser amoroso. Cada vez que te dejabas acariciar, llorabas de emoción; bueno más bien hacías un ruido raro, una mezcla entre llorar y gruñir. Descubrí que ese sonido no era más que emoción, agradecimiento. 

Justo cuando ya ibas a estar sanito, tu panzita creció y resultó que ibas a tener bebés. Nacieron y eran más lindos que tú. Los tuviste sin ayuda, a eso de las tres de la mañana. Antes de que se fueran a sus hogares, parecían pequeños clones tuyos. 

Ahora, tú, perro callejero, estás más sana que nunca. Tienes ojos color café miel, que dicen  muchas cosas pero solo cosas buenas. Eres más inteligente que cualquier labrador, rodesiano, maltés o french poodle. No se qué viviste en la calle, pero espero que ahora sólamente recibas amor de parte mía… Un perro ama como nadie, es fiel hasta la muerte. Cuando necesitaba amor, lo encontré en el ser más sucio, más abandonado, más enfermo, más triste y más hambriento que cualquiera.  Te recogí por compasión, por ternura o quizás por lástima,  pero al final la que más ganó en esta historia quizás fui yo…